Neuromodulación

Estimulación Magnética Transcraneal (EMT)

Un procedimiento no invasivo, sin cirugía ni anestesia, que puede formar parte de un plan de atención definido a partir de tu historia clínica.

¿Qué es la Estimulación Magnética Transcraneal?

La EMT es un procedimiento no invasivo que utiliza campos magnéticos aplicados desde el exterior de la cabeza. No requiere cirugía ni anestesia, y no introduce ningún dispositivo en el cuerpo. La persona permanece sentada y despierta durante toda la sesión.

Forma parte de lo que se conoce como neuromodulación: un conjunto de herramientas médicas que buscan influir en la actividad de determinadas zonas del cerebro con fines terapéuticos, siempre dentro de un proceso dirigido por profesionales.

No se aplica de forma aislada. Suele integrarse junto con otras herramientas, como la valoración clínica o el EEG y mapeo cerebral.

No es lo mismo que la terapia electroconvulsiva

Es la primera duda de casi todas las personas que llegan preguntando por este procedimiento, y conviene resolverla antes de seguir. Son herramientas distintas, con mecanismos, indicaciones y procesos diferentes.

La terapia electroconvulsiva requiere anestesia general y produce una convulsión controlada como parte de su mecanismo de acción.

La EMT no requiere anestesia, no provoca convulsiones y la persona permanece consciente durante todo el procedimiento.

Aplicación de Estimulación Magnética Transcraneal durante una sesión supervisada
Cómo funciona

¿Cómo actúa la EMT?

Los campos magnéticos atraviesan el cráneo sin necesidad de contacto eléctrico y generan una estimulación en zonas específicas del cerebro. Esa estimulación puede favorecer procesos de neuroplasticidad: la capacidad del cerebro de adaptar y reorganizar sus conexiones.

En términos simples, es una forma de comunicarse con la actividad cerebral desde fuera del cuerpo, con el objetivo de apoyar el proceso terapéutico definido por el equipo clínico.

¿Cuándo puede recomendarse?

No existe un perfil único ni una lista cerrada de casos. Lo que sí existe es un conjunto de factores que el equipo clínico revisa antes de considerar este procedimiento: los antecedentes médicos y psiquiátricos, los tratamientos que la persona ya ha recibido y cómo respondió a ellos, la situación actual, los medicamentos en curso y la presencia de otras condiciones que puedan influir.

También se revisan contraindicaciones específicas. Determinados implantes metálicos o dispositivos electrónicos en la cabeza, y ciertos antecedentes neurológicos, requieren una evaluación particular antes de cualquier indicación.

Por eso no es posible saber de antemano, ni por internet, si la EMT es una opción para tu caso.

Cuando lo es, suele formar parte de un abordaje integral, definido a partir de esa valoración.

Tu sesión

¿Qué sucede durante una sesión?

Las sesiones se realizan de forma ambulatoria. En general duran entre veinte y cuarenta minutos y se repiten varias veces por semana durante algunas semanas, aunque el plan concreto lo define el equipo clínico para cada caso.

  1. Antes

    El equipo confirma que el procedimiento sigue siendo adecuado para esa sesión y resuelve cualquier duda antes de comenzar.

  2. Durante

    Permaneces sentada o sentado y despierto mientras se aplica la estimulación. Es habitual percibir una sensación de golpeteo leve en la zona de aplicación. Puedes hablar con el equipo en cualquier momento.

  3. Después

    En general es posible retomar las actividades cotidianas de inmediato, incluido conducir, ya que no se utiliza anestesia ni sedación. El seguimiento permite valorar la evolución conforme avanza el proceso.

Seguridad y consideraciones importantes

Como todo procedimiento médico, la EMT tiene contraindicaciones y posibles efectos secundarios. Los más frecuentes son leves y temporales: molestia o sensación de tensión en la zona de aplicación durante las primeras sesiones, y dolor de cabeza pasajero. Suelen disminuir conforme avanza el proceso.

Existen también efectos poco frecuentes, que el equipo clínico explica en detalle durante la valoración junto con las medidas que se toman para reducir su probabilidad.

Preferimos que conozcas esto antes de decidir, no después de haber empezado.

Respaldo científico

La EMT no es un procedimiento experimental. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autorizó su uso para determinadas indicaciones psiquiátricas en 2008, y desde entonces ha sido evaluada por organismos de referencia como el Instituto Nacional para la Excelencia en Salud y Atención del Reino Unido (NICE) dentro de sus guías clínicas.

Existe literatura científica revisada por pares que respalda su uso en determinados contextos clínicos. Esa evidencia describe indicaciones y condiciones de aplicación, no garantiza resultados individuales: la respuesta varía de una persona a otra.

En Advance Wellness la utilizamos dentro de un proceso clínico responsable, siempre a partir de una valoración profesional.

Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Duele?

No es un procedimiento doloroso. Es habitual percibir una sensación de golpeteo leve en la zona de aplicación, que la mayoría de las personas tolera bien y que suele disminuir con las sesiones.

¿Necesito anestesia?

No. Es un procedimiento no invasivo y permaneces despierto durante toda la sesión.

¿Puedo manejar después?

En general sí, ya que no se utiliza anestesia ni sedación. El equipo puede orientarte según tu caso particular.

¿Puedo seguir con mis medicamentos?

En la mayoría de los casos la EMT se aplica junto con el tratamiento farmacológico en curso. Cualquier ajuste corresponde a quien lo prescribió y se revisa durante la valoración.

¿Tengo que interrumpir mi terapia psicológica?

No. La EMT no sustituye el acompañamiento psicológico y con frecuencia se plantea junto con él dentro del mismo plan de atención.

La única forma de saber si es una opción para ti es preguntando

En una valoración revisamos tu historia, resolvemos tus dudas y te decimos con claridad si la EMT puede formar parte de tu plan de atención o si conviene otro camino.

Agendar una valoración no te compromete a iniciar un tratamiento. También puedes contactarnos.