Antes
Te pedimos llegar con el cabello limpio, seco y sin productos: ni gel, ni aceites, ni acondicionador sin enjuagar. Mejora la calidad del registro. El equipo te explica el procedimiento y resuelve tus dudas antes de comenzar.
Un estudio no invasivo que registra la actividad eléctrica del cerebro. Aporta información que una conversación clínica por sí sola no puede ofrecer.
El electroencefalograma (EEG) es un estudio que registra la actividad eléctrica del cerebro a través de electrodos colocados de forma externa sobre el cuero cabelludo, sin necesidad de procedimientos invasivos.
El mapeo cerebral toma esa información y la organiza de forma visual, facilitando su análisis. Ambos estudios son complementarios: el EEG registra la actividad y el mapeo ayuda a interpretarla con mayor claridad.
Conviene aclarar algo desde el principio: el estudio solo escucha. No envía corrientes, no emite radiación y no introduce nada en el cuerpo. Registra lo que tu cerebro ya está haciendo.
Una conversación clínica revela mucho, pero no todo. El EEG permite observar patrones de actividad cerebral que no se manifiestan en lo que una persona puede describir sobre sí misma.
Esa información se suma a tus antecedentes y a lo que se conversó en consulta. Ayuda al equipo a afinar la comprensión del caso, a valorar con más elementos qué alternativas podrían ser apropiadas y, en algunos casos, a identificar algo que conviene revisar por otra vía antes de continuar.
No sustituye la valoración clínica. Le añade una capa de información que antes no estaba disponible.
Suele considerarse dentro de un proceso de valoración clínica más amplio, nunca como un estudio aislado.
Sí. Es un procedimiento no invasivo, indoloro y sin radiación. Los electrodos únicamente captan señales; no aplican corriente ni estimulación de ningún tipo.
El EEG es uno de los estudios más establecidos de la práctica clínica: se utiliza desde hace décadas, incluso en niños y en personas mayores. No requiere recuperación posterior.
Puedes conducir, trabajar y hacer tu vida normal inmediatamente después del estudio.
Se coloca sobre la cabeza un gorro con electrodos distribuidos en puntos específicos. Para que el registro sea limpio, se aplica un gel conductor entre cada electrodo y el cuero cabelludo. No se corta cabello ni se utiliza ninguna aguja.
Con los electrodos colocados, se registra la actividad eléctrica durante el tiempo que indique el equipo clínico. Es posible que se te pida abrir y cerrar los ojos, respirar de cierta forma o permanecer en silencio durante algunos tramos: son maniobras habituales que permiten observar cómo responde la actividad cerebral.
Te pedimos llegar con el cabello limpio, seco y sin productos: ni gel, ni aceites, ni acondicionador sin enjuagar. Mejora la calidad del registro. El equipo te explica el procedimiento y resuelve tus dudas antes de comenzar.
Permaneces sentada o recostada, en un espacio tranquilo. El registro suele tomar entre treinta y sesenta minutos, según lo que indique el equipo. No sentirás nada: los electrodos no producen ninguna sensación.
Se retiran los electrodos y queda algo de gel en el cabello, que se elimina con un lavado normal en casa. Puedes retomar tus actividades de inmediato.
El registro no se lee en el momento. Un profesional analiza la información y la contrasta con tu historia clínica y con lo conversado en la valoración. Ese análisis toma algunos días.
Después se agenda una consulta para explicarte qué se observó, en lenguaje comprensible y sin tecnicismos innecesarios. Un EEG no arroja un diagnóstico por sí solo: aporta piezas que cobran sentido junto al resto de la información.
Si de ese análisis surge una recomendación, se plantea ahí, con sus objetivos y sus etapas explicadas antes de comenzar cualquier cosa.
No. Solo se colocan electrodos sobre el cuero cabelludo. Algunas personas notan una ligera presión del gorro, nada más.
No es problema. El tinte no interfiere con el registro y el cabello largo tampoco impide colocar los electrodos.
Sí. No hay restricción alimentaria, y conviene no acudir en ayunas: el ayuno prolongado puede alterar el registro.
Es preferible evitarlo las horas previas, junto con otras bebidas estimulantes. El equipo te lo indicará según tu caso.
No los suspendas por tu cuenta. Se revisa durante la valoración, y en la mayoría de los casos el estudio se realiza con el tratamiento habitual.
Los movimientos bruscos pueden alterar el registro, así que se pide permanecer relativamente quieto. Si necesitas ajustarte o interrumpir, puedes decirlo en cualquier momento.
En una consulta revisamos tu historia y determinamos si esta evaluación puede aportar algo a tu caso, o si conviene otro camino.
Agendar una valoración no te compromete a realizar ningún estudio. También puedes conocer nuestra neuromodulación, nuestro abordaje integral o contactarnos.